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Los datos impulsarán los medios de pago

  • José Manuel Navarro Llena

Tarjeta crédito

En el reciente informe realizado por Nielsen, 2018 Trends from Mobile Payments in Chinese Outbound Tourism, se analizan las tendencias del mercado de consumo en China y se sugieren los recursos que los países receptores del turismo chino deberían priorizar para incrementar sus ventas en 2019. De las 10 tendencias apuntadas, la última hace referencia a la gestión de los datos como factor clave para integrar personas, productos y lugares.

El desarrollo de las Tecnologías de la Comunicación ha favorecido un crecimiento paralelo de la conciencia del consumidor respecto de su papel en la relación comercio-cliente, de manera que éste ha tomado el control no sólo de sus decisiones sino, y más importante, de la repercusión de sus acciones mediante una comunicación más amplia y precisa en redes sociales. Ahora tiene unas capacidades de decisión y de influencia más selectivas y poderosas.

Las características del complejo mercado minorista chino, por su número (3,2 millones) y extensa área de distribución (2.200 ciudades), han provocado históricamente una intensa rotación de los comercios (en algunas regiones de hasta el 48% anual). Este hecho lo están afrontando mediante la integración de los datos de personas, productos y zonas geográficas para facilitar la comprensión de la conducta del consumidor, de sus necesidades y demandas. La gestión del “Big Data” la han direccionado hacia la predicción del potencial de consumo y del desarrollo de tendencias del mismo. Por lo que están siendo más precisos en la oferta personalizada, con el consiguiente éxito de ventas.

Por otro lado, Nielsen fue invitado a presentar en el World Economic Forum de 2019 la  plataforma de colaboración de datos para el desarrollo sostenible “Project 8”, creada por la Fundación de Naciones Unidas y The Demand Institute para desarrollar una comunidad global de información digital orientada a compartir, comparar y discutir sobre qué datos analizar para compatibilizar el desarrollo sostenible con la evolución de las necesidades humanas mediante modelos predictivos capaces de minimizar incertidumbres. Un ejemplo de ello ha sido, a petición del Programa Mundial de Alimentos, la elaboración de algoritmos para pronosticar hambrunas en cualquier parte del mundo, mediante el uso de bases de datos e indicadores suficientes para construir un complejo marco analítico que contribuya a acabar con el hambre.

La administración de datos (públicos) por parte de la comunidad internacional puede, y debe, conducir también a la elaboración de estadísticas oficiales que permitan la creación de indicadores más fiables que tengan impacto sobre las decisiones que adoptan las personas, las empresas y los gobiernos (como son los económicos que afectan a la evolución de la balanza de pagos, de los niveles de ocupación, de los tipos de interés o de los precios al consumo).

Como vemos, el manejo de bases de datos privadas y públicas de forma consistente tendrá grandes ventajas predictivas. Máxime si se hace de forma conjunta como ha revelado el informe de Tendencias de Medios de Pago 2018  realizado por Minsait, en el que se sugiere que las empresas procesadoras de pagos deben ser Data Driven Companies, ya que son entidades reguladas en un entorno competitivo complejo, caracterizadas por un marcado carácter innovador.

La reciente legislación europea sobre protección de datos (RGPD) y sobre servicios de pago (PSD2) ha definido con claridad el camino a seguir hacia un modelo real de Open Banking que diferenciará dos líneas de soluciones: las protagonizadas por el cash-back y el uso de QR y, por otro lado, el conjunto formado por wallets digitales, transacciones de pago inmediato e identidad digital basada en Blockchain.

Así, la economía digital camina hacia una nueva economía del dato en la que lo más importante será la exploración de nuevas oportunidades para la creación y comercialización de productos y servicios de valor que integren los canales tradicionales con el eCommerce y mCommerce mediante programas personalizados que impulsen itinerarios de pago adaptados al comportamiento de compra de cada usuario, para cada necesidad concreta y en cada entorno particular.

José Manuel Navarro, CMO MOMO Group.